Sin abejas no hay flores en San Valentín

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Las abejas están sufriendo altas tasas de envenenamiento y mortalidad por el uso de plaguicidas tóxicos en la agricultura industrial. Greenpeace alerta de ello.

Greenpeace alerta sobre el declive de los polinizadores en San Valentín. Sin abejas y polinizadores, no hay flores. Cerca del 90% de las plantas silvestres y el 75% de los cultivos para consumo humano a nivel mundial dependen de la polinización realizada por insectos. En 23 ciudades españolas voluntarios de informarán sobre la problemática de las abejas y la agricultura industrial.

Greenpeace, sin abejas no hay San Valentín

San Valentín sin flores

No tiene sentido, un mundo sin abejas, tampoco. Por ello, Greenpeace ha aprovechado el día de los enamorados para poner sobre la mesa la problemática que afecta a estos insectos encargados de la polinización de las flores.

Las abejas están muriendo en los campos por el uso masivo de plaguicidas tóxicos en la agricultura industrial. Eso nos afecta a todos.

Greenpeace defiende a los grandiosos polinizadores

Son los encargados de polinizar no solo las flores que estos días son protagonistas, sino también el 90% de las plantas silvestres y el 75% de los cultivos para consumo humano a nivel mundial.

Imagina un 14 de febrero sin flores

Para esta “romántica” campaña el próximo domingo, 14 de febrero, los voluntarios y voluntarias de Greenpeace de 23 ciudades de España saldrán a la calle.

Su misión es alertar de la problemática que afecta a las abejas y para recoger firmas por la protección de estos animales.

Voluntarios de Greenpeace

Es importante informar de la importancia de las abejas, pero también de las amenazas que enfrentan y de las soluciones que tenemos que poner en marcha urgentemente para protegerlas.

Las firmas que recojan se trasladarán al futuro gobierno para que tenga en cuenta los cientos de miles de personas que quieren que se protejan a las abejas y polinizadores silvestres

Luis Ferreirim

Problemática de las abejas según Greenpeace

Las abejas y polinizadores silvestres son vitales para el equilibrio ecológico del planeta. Igualmente para la biodiversidad y seguridad alimentaria.

Cerca del 90% de plantas silvestres dependen de la polinización animal, muy especialmente de la realizada por insectos, y también el 75% de los principales cultivos para consumo directo humano a nivel mundial.

En Europa el 84% de los 264 principales cultivos y cerca de 4.000 variedades vegetales depende también de este tipo de polinización.

Estudio inédito de Greenpeace

Un estudio inédito de Greenpeace sobre los polinizadores ha calculado que en España el 70% de los principales cultivos dependen de la polinización.

Además, el valor económico que supone la polinización alcanza cifras a tener muy en consideración: a nivel mundial supone más de 265.000 millones de euros al año, en Europa 22.000 millones y en España más de 2.400 millones.

Pese a esta gran y reconocida importancia, desde hace varios años las poblaciones de abejas melíferas y de otros insectos polinizadores están en declive.

En España el sector apícola viene denunciando mortandades medias de entre un 30 y 40%, pero lamentablemente no hay un seguimiento que permita tener una cifra precisa. La situación de los insectos polinizadores silvestres es aún peor.

afiche de Greenpeace de san Valentin

Amenaza multifactorial

El problema a nivel mundial responde a un conjunto de factores que interactúan entre sí: la agricultura industrial, el cambio climático, pérdida y deterioro de hábitats, parásitos y enfermedades y especies invasoras.

Algunas soluciones exigen inversiones a largo plazo, sin embargo, prohibir el uso de los plaguicidas peligrosos para las abejas es una solución a corto plazo, que les quitará una presión muy fuerte y que les permitirá enfrentarse mejor a las otras amenazas.

Los plaguicidas peligrosos para los polinizadores

Este fue precisamente el camino seguido por la Unión Europea cuando en 2013 decidió prohibir cuatro plaguicidas (tres neonicotinoides y el fipronil) demostradamente peligrosos para las abejas.

Sin embargo, estas prohibiciones son parciales y no se aplican a todos los usos. El año 2016 es decisivo para las abejas, puesto que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria revisará la nueva información científica sobre estos productos.

Las prohibiciones

En enero de 2017 se decidirá qué hacer con estas prohibiciones, por lo que es fundamental apoyar las actuales prohibiciones, pedir que se amplíen y apostar por la agricultura ecológica, la única solución de futuro.

Porque cuanto mayor sea el enjambre más se escuchará el zumbido Greenpeace pide que firmes nuestra petición para salvar a las abejas, los polinizadores y a la agricultura y que la difundas todo lo que puedas. Cuando firmes te regalamos una sorpresa muy bonita. Estoy seguro de que te gustará.

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