Langstroth, la colmena más usada en el mundo

Foto de Lorenzo Langstroth sentado, marcos de cera y colmena
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El 25 de diciembre de 1810 nació Lorenzo Langstroth. Inventó la colmena que hoy manejan los apicultores en el oficio de apicultura de todo el mundo.

Lorenzo Langstroth es sin duda un icono en la apicultura mundial, para bien o para mal sus colmenas para abejas se usan en todo el mundo y son reconocidas como unas de las colmenas más famosas.

Desde la invención de la colmena Langstroth, muchas colmenas fijistas tradicionales utilizadas por los humanos durante más de un milenio.

Las colmenas antiguas de madera, arcilla y caña estaban semicerradas y no permitían monitorear científicamente lo que estaba pasando con las abejas.

Algunas características importantes de la colmena Langstroth

  • Es de madera y permanece utilizable por más de diez años si es bien cuidada con aislante
  • Los marcos son movibles, fáciles de desmontar y levantar, permiten la inspección, monitoreo y fácil trasporte de un lugar a otro en el interior de la colmena.
  • Se puede dividir la colmena en dos, ya sea para dividir la colmena o aumentar la población de esta con un alza.
  • Se puede subir la miel al alza dando espacio a la cría en la cámara
  • Facilidad de inspeccionar a la reina y poder cambiarla en caso de emergencia
  • Peso relativamente ligero, se puede transportar de un lugar a otro
  • Se puede suministrar alimentos a las abejas en invierno si las condiciones climáticas son críticas
  • Mejora la gestión de la temperatura y humedad en invierno
  • En invierno se puede achicar quitando el alza y dejar solo la cámara de cría, lo que facilita la preparación de la invernada.
Colmena de Lorenzo Langstroth
Lorenzo Lagnstroth y su colmena
Lorenzo Langstroth

Para bien y para mal, Langstroth cambió la apicultura en su esencia.

La colmena Langstroth se demostró más productiva, más fácil, permitía dirigir la reproducción de las colonias de abejas y la cosecha de miel era modular.

Pero, con el tiempo, a pesar de no haberlo imaginado Langstroth, ese nuevo tipo de caja dio paso a la apicultura insostenible; la de cientos y miles de colmenas gestionadas por grandes apicultores, que con sus grandes volúmenes de producción han hundido los precios de la miel, condujo a la picaresca del fraude y la especulación.

La movilidad de la colmena Langstroth, y las posteriores cajas Dadant o Layens basadas en los principios de Langstroth, permitió la trashumancia y con ella la dispersión de enfermedades a otras abejas y a especies silvestres, exterminando algunas de ellas.

Colmenas Langstroth

Trashumancia de colmenas

La trashumancia también habilitó la posibilidad de proporcionar servicios de polinización al modelo de agricultura de monocultivo.

Otra historia fue lo que ocurrió con la cera que, por desarrollos de otros inventores, pasó de ser pura en el inicio de cada nido de abejas a estar fundida sin parar para reutilizarla con todas sus impurezas una y otra vez.

Lorenzo Langstroth fue consciente, en sus últimos años de vida, que la innovación en el diseño de la colmena atrajo a la apicultura a personas que no aman a las abejas.

Paso de las abejas en las colmenas Langstroth

A este clérigo y profesor que apenas lograba ejercer debido a sus continuas depresiones, le debemos el descubrimiento del «paso de la abeja«. Un espacio de unos 9,3 milímetros que las abejas dejan libre para el tránsito entre los panales de sus nidos.

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Depresión

No pasaron diez años desde la fecha de la invención, hasta que la nueva colmena invadió todo EE.UU y los siguientes 10 años, gracias a los escritos de Charles Dadant en las revistas europeas, esta colmena comenzó a ser popular entre los apicultores de Europa.

La caja inventada por Langstroth era sencilla de construir y económica. Aunque, patentó inmediatamente la colmena, se arruinó en litigios y tribunales, defendiéndose de las centenas de personas que copiaban la fabricación de la colmena o que, incluso, hacían nuevas patentes con insignificantes mejoras.

En 1852, trabajando durante seis meses agitados sin casi dormir, Langstroth escribió The Hive and the Honey-Bee.

Estancias en México le ayudaron a mitigar sus procesos maníaco-depresivos, quizás hoy en día hubiera sido diagnosticado como enfermo de trastorno bipolar. Vivió perturbado, hasta los 85 años y tuvo 3 hijos.

Firma Articulo tecnico de Ecocolmena

Autor

Manzano, Jesús. (2022). Manual de Apicultura en Sistemas de Producción Ecológica (4a. ed.). España, Guadalajara: Ecocolmena. Profesor de apicultura y perito judicial en apicultura – Socio fundador de Ecocolmena

10 comentarios

  1. Gracias por esta hermosa historia..!! Me encanta la miel, adoro a las abejas y/o cualquier otro insecto o ser viviente. Hasta mis plantitas..! Ya estoy hecho un pelotudo romantico..jajajaja

  2. Debemos de seguir trabajando, para que sigan existiendo, este maravilloso insecto que son las abejas, ya que son el mayor polinizador de nuestro entorno, y del mundo, vamos por más colmenas

  3. Aún con todas las fallas mencionadas, fue un gran paso. Mi padre tuvo colmenas en cajas de 4 tapas muy rudimentariamente y sin marcos, los que lo hemos vividos, esa época sabemos lo difícil de la labor de cosechar enjambres dentro de una caja, donde se mezclan huevos larvas y abejitas recién nacidas, apretando los panales naturales a mano. Labor dificil y extenuante.
    Hasta que llego el sistema de Walter T Kelly, todo cambio para mejorar nuestras vidas
    Que hubo consecuencias, no fue por la modernización, si no por el mal uso dado a todas estas facilidades, me parece

  4. Un religioso preocupado por patentar la luz que le brindó el Universo a su intelecto ha sido una buena semilla para el colapso de las abejas.
    Una historia que, detrás de la genialidad, irradia el dolor por una humanidad que no comprende el sentido de la vida, de su propia vida y menos aún, de la de las abejas.

    Es nuestra tarea seguir caminando…

  5. Lo único que se sabe es que hay que seguir trabajando por ellas las abejas para poder propagar la existencia del ser humano.

  6. Fue la inconciencia de algunos apicultores lo que apresuró la propagación de enfermedades no la colmena Langstroth Fue la falta de regulación y de control estatal la que facilitó la falcificación y fraude. Fue el capitalismo exacerbado el que permitió la acumulación de miles de colmenas manejadas por empresas y quebró a millares de apicultores. Langstroth se auto culpó de daños que no realizó.

    1. Buen respondido Hector, lamentablemente… ese lugar es en el q terminan los inventores del.mundo sigamos aprendiendo de las abejas y desaprendiendo de la avaricia del hombre

  7. Fue la inconciencia de algunos apicultores lo que apresuró la propagación de enfermedades no la colmena Langstroth Fue la falta de regulación y de control estatal la que facilitó la filtración y fraude. Fue el capitalismo exacerbado el que permitió la acumulación de miles de colmenas manejadas por empresas y quebró a millares de apicultores. Langstroth se auto culpó de daños que no realizó.

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